El origen

Durante los años 30, el trabajo con niños y jóvenes adquirió un rostro claro con la fundación de dos organizaciones juveniles: la BEJV, la 'Belgisch Evangelisch Jeugd Verbond' en 1936 (más tarde denominada EJV) y en el mismo año, 6 meses después, la organización francesa UJEB, la 'Union de la Jeunesse Evangélique Belge'.

 

Los años de la guerra

El campamento de Limauges fue muy importante durante la Segunda Guerra Mundial. No sólo porque sirvió de escondite, sino también porque durante los años de guerra se siguieron celebrando los habituales campamentos infantiles y juveniles con la mayor frecuencia posible. Servía como lugar para recuperarse mental y físicamente de los efectos de la guerra.
Las condiciones en el campamento juvenil de Limauges eran bastante primitivas por aquel entonces. El campamento constaba de edificios sencillos de ladrillo, sin electricidad y con camas duras hechas de colchones de paja. Estaba bastante aislado del mundo exterior, pero su ubicación hacía que todos los movimientos fueran visibles desde las inmediaciones.

Ampliación Campamento Limauges durante los años 50

En los años 50 surgió la gran necesidad de ampliar el campamento juvenil de Limauges. La visión de hacerlo creció, en parte por los hermanos Jan de Smidt y Albert Hainaut, que en la práctica asumieron el liderazgo. La trabajadora de la BEZ Lillian Palmberg visitó las iglesias con una presentación de diapositivas y una maqueta del nuevo campamento con fines promocionales y para recaudar los fondos necesarios. Como trabajadora infantil, pudo explicar lo importante que era esta labor para alcanzar a los jóvenes para el Señor y ayudarles a crecer en su fe.

A lo largo de los años, el campamento juvenil de Limauges ha demostrado ser muy valioso: muchos campistas se convirtieron en creyentes. Un pastor dijo una vez que una cuarta parte de su iglesia se había salvado allí, ¡incluida su propia esposa!

Renovación completa del campamento de Limauges (1989-2019)

En los años 80 volvió a surgir la necesidad de una renovación en profundidad, ya que los alojamientos del campamento ya no cumplían las normas de seguridad. Se estableció un plan sustancial de renovación y nueva construcción que se realizaría en 5 fases. Al igual que toda la misión, se llevaría a cabo sin préstamos financieros ni endeudamiento alguno. La mayor parte de las obras las llevarían a cabo voluntarios para mantener los costes bajos y sólo podrían continuar mientras lo hicieran las donaciones. Esto hizo que fuera un proceso complejo, pero también dependiente del apoyo y la bendición de Dios. Es el deseo de BEZ (VIANOVA desde 2019) que el Campamento Limauges siga siendo una bendición, que los niños y jóvenes conozcan a Jesús y que los creyentes sean animados en su fe.

Henk van Dorp
(este informe es un resumen del libro, "Uw Woord is de Waarheid", la historia de 100 años de Misiones Evangélicas Belgas; 352 pgs. de la editorial Scholten, Zwolle, 2019)

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